Repsol está preparando la artillería para cerrar la compra de activos en el mercado con el objetivo de ganar tamaño e incrementar su producción de crudo. La petrolera presidida por Antonio Brufau invertirá entre 10.000 y 12.000 millones de euros en comprar otra compañía de menor tamaño o distintos activos que eleven de forma casi inmediata su producción de barriles, según fuentes del mercado próximas a la operación. Un portavoz de la empresa declinó comentar estas cifras y se limitó a señalar que el grupo está buscando "oportunidades" para generar valor a sus accionistas.