LA GRAN ESPERA
La Fed decide seguir esperando. Las apuestas estaban bastante divididas sobre la decisión de la Fed en su reunión de ayer, pero quizás la percepción mayoritaria era que no iba a subir los tipos pero iba a dar una clara señal de que lo haría antes de fin de año. Por eso la mayor sorpresa del comunicado y posterior rueda de prensa ha sido el tono más bien cauto que deja bastantes dudas sobre cuándo se iniciarán las subidas de tipos. El comunicado es casi idéntico al de la reunión anterior, salvo por la introducción de una frase en la que se hace mención a los mayores riesgos a la baja para la actividad económica y la inflación que se derivan de “recientes
acontecimientos económicos y financieros globales”. En la rueda de prensa posterior Yellen volvió a incidir en esta cuestión como factor clave de la espera: “la recuperación desde la Gran Recesión ha avanzado suficientemente lejos y el gasto doméstico parece suficientemente robusto como para que pueda argumentarse en favor de una subida de tipos en este momento. Hemos discutido esta cuestión en nuestra reunión. Sin embargo, a la vista de las mayores incertidumbres globales y la ligeramente inferior evolución prevista de la inflación, el comité ha juzgado apropiado esperar a más evidencias, incluyendo más fortaleza en el mercado laboral, para reforzar nuestra confianza en que la inflación alcanzará el 2% a medio plazo”.
Esperar, ¿hasta cuándo?. Yellen dejó abierta la posibilidad de que la primera subida se produzca en cualquiera de las próximas reuniones, incluyendo la de octubre (este año quedarían dos, en octubre y diciembre). Sin embargo son pocos los analistas que después de lo de ayer esperan una decisión para octubre, e incluso se empieza a dudar de que haya subidas en este año. De acuerdo con los argumentos utilizados ayer, mientras la economía norteamericana mantenga su actual ritmo de crecimiento moderado e inflación baja no hay urgencia en subir tipos. Y si de lo que se trata es de esperar a que las incertidumbres en China y países emergentes se disipen, a lo mejor hay que esperar algunos años. La Reserva Federal publica unas previsiones propias de cómo esperan que evolucionen sus tipos de interés en el tiempo. Actualmente siguen esperando que empiecen a subir antes de fin de año para situarse sobre el 2,7% a finales de 2016 y el 3,5% en 2017. Las expectativas de los mercados que se deducen de los contratos de futuros son mucho menos agresivas, con los tipos quedándose más o menos en la mitad de esos niveles. En todo caso parece claro que tras la reunión de ayer la Fed ha logrado rebajar en gran medida las expectativas de la evolución futura de los tipos de interés en EEUU. Si eso era lo que pretendía, sin duda lo ha logrado. La Reserva Federal mantendrá la política monetaria ultra-expansiva con tipos reales negativos durante bastante tiempo todavía.

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